lunes, 10 de enero de 2011

quizás, si cada una
de las personas
que forman la humanidad
se agarrasen de la mano
y gritasen al unísono
que dejase de sollozar,
podría plantearme
dejar de desearte
o empezar a odiarte
o empezar,
simplemente

3 comentarios:

Clementine dijo...

Encontrarás una señal que te diga que ya es hora de volver a empezar.

marine dijo...

No.

Anónimo dijo...

mi amor debería ser mucho más contundente que esas voces.
un amor que invento cada mañana, creámosnoslo.