En el ecuador de septiembre, me aventuré a afirmar que París no existía. Hoy, día 29 de diciembre, tengo la sensación de ser un profeta o algo parecido. Vuelvo a afirmar que París no existe ni existirá. Si alguien os intenta convencer de que no estáis en lo cierto, no le creáis. En París, no existen las tijeras. La única utilidad de las tijeras es cortar la palabra que une la palma de la mano de dos amantes. Encontraréis obstáculos como la ilusión. No le hagáis ni puto caso. Las personas mueren solas. Nadie va a apretar tu mano cuando tus párpados se atraigan inexorablemente para siempre
3 comentarios:
en realidad no morimos solos
lo hacemos con nosotros mismos,
tal y como empezamos el camino.
No me gusta que la gente que ha vivido, o que ha podido ver un poquito de París tenga el valor de decir que no cree en él.
París no es eterno, es transitorio.
Pero eso no quiere decir que no puedas disfrutarlo.
París existe.
Vous mentez aussi quand il dit "Paris n'existe pas". Vous n'êtes pas un prophète.
Publicar un comentario en la entrada